Cada comprimido cuenta, especialmente en una era marcada por la cronicidad y la polimedicación. Sin embargo, la adherencia terapéutica continúa siendo una de las grandes asignaturas pendientes del sistema sanitario. En este contexto, los sistemas personalizados de dosificación (SPD) han demostrado ser una herramienta eficaz para mejorar el cumplimiento de los tratamientos, aunque su potencial sigue estando infrautilizado. De ahí que cada vez cobre más fuerza una pregunta: ¿qué ocurriría si los SPD pudieran prescribirse desde atención primaria (AP), igual que cualquier otro recurso terapéutico?
La creciente complejidad del perfil de los pacientes hace que integrar estos sistemas desde la consulta deje de ser una mera cuestión organizativa para convertirse en una apuesta por un modelo asistencial más coordinado. Su incorporación permitiría reforzar la seguridad del paciente, estrechar la colaboración entre atención primaria y la farmacia comunitaria y avanzar hacia una atención más integrada y eficiente. Porque, en un sistema sanitario cada vez más exigente, anticiparse también forma parte del cuidado.
Con el objetivo de conocer la posición de médicos y farmacéuticos sobre esta posibilidad, este medio ha consultado a la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (Semergen), la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG), el Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos (Cgcof) y la Sociedad Española de Farmacia Clínica, Familiar y Comunitaria (Sefac).
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